El muro que nadie cruza: Cucurella llega a la final del Mundial sin dejarse regatear ni una vez

El muro que nadie cruza: Cucurella llega a la final del Mundial sin dejarse regatear ni una vez

El lateral izquierdo de La Roja no ha permitido que le regateen en cinco partidos y España solo ha encajado un gol en todo el torneo. Ahora avisa: si gana el Mundial, se retira de la selección.

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Marc Cucurella se ha convertido en el problema que nadie ha sabido resolver. El lateral izquierdo de la selección española llega a la final del Mundial con una estadística que corta la respiración: en los últimos cinco partidos, nadie le ha regateado ni una sola vez. Ni un desborde. Ni un uno contra uno perdido.

Desde el duelo de la tercera jornada ante Uruguay, el carril izquierdo de La Roja se cerró con candado. Austria, Portugal, Bélgica y Francia lo intentaron después. Ninguno pasó. "Desde el partido de la tercera jornada ante Uruguay, nadie ha conseguido superarle en el uno contra uno ni regatearle una sola vez", resumió El Debate. Un lateral al que no le ganan la espalda es oro puro en un Mundial.

Un recital ante Dembélé

La prueba de fuego llegó en semifinales. España se impuso a Francia (2-0) y neutralizó a un tridente temible: Olise, Dembélé y Mbappé. El encargado de frenar a Dembélé por ese costado fue Cucurella, y el francés, uno de los regateadores más desequilibrantes del torneo, se estrelló una y otra vez contra el mismo muro. Cuando España blindó su banda izquierda, blindó también su billete a la final.

No fue un pico aislado. Es la tónica de todo el torneo. España ha encajado un solo gol camino de la final, un dato que habla tanto de la solidez colectiva como del trabajo del lateral en su banda. En todo un Mundial, encajar una sola vez es un lujo que muy pocas defensas se permiten.

Cucurella, además, no solo destruye. El de 27 años suma dos asistencias en este Mundial y, junto a Álex Baena, ha convertido la banda izquierda en un puñal. Aporta en el arranque del juego y en la última línea de pase. Un lateral moderno: cierra atrás y aparece arriba.

La promesa: retirarse si gana

Lo más llamativo lo dejó para la previa. Cucurella aseguró que, si España conquista el título, dirá adiós a la selección al día siguiente. "Si ganamos el Mundial, al día siguiente llamaré a Luis y le diré que ya no cuente conmigo, que me retiro de la selección", confesó a L'Équipe.

Su razonamiento es sencillo. Ya levantó la Eurocopa en 2024 y ahora persigue la estrella mundial. "Con una Eurocopa y un Mundial, no puedo aspirar a nada mejor", explicó. La despedida sería, a su manera, un final de cuento.

Y hay más. El defensa prometió un homenaje muy personal a su seleccionador: un tatuaje. "Me haría un pequeño tatuaje con el rostro del seleccionador de España, Luis de la Fuente, en el bíceps si ganáramos el Mundial", dijo a Fox Sports. Un gesto que resume la sintonía entre el vestuario y el técnico que ha llevado a La Roja a jugarse el título.

Lo que viene

Ahora, entre Cucurella y ese doblete histórico se interpone la Argentina de Lionel Messi. La final de este domingo enfrenta a España con la albiceleste, y el carril izquierdo español volverá a ser un campo de batalla. Para Argentina, el reto está claro: encontrar una grieta en el costado que nadie ha sabido abrir en cinco partidos.

Si el muro aguanta una vez más, Cucurella podría cerrar su historia con la selección de la forma más redonda posible: con el trofeo en las manos y, quizás, con un tatuaje pendiente. La Roja está a noventa minutos. Y su lateral, a un partido de decir adiós por todo lo alto.

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