Bukayo Saka firmó un triplete y se colgó el bronce del Mundial. Inglaterra venció a Francia (6-4) en el partido por el tercer puesto, disputado en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens, y el extremo del Arsenal fue la gran figura de una tarde de locos. Dos goles antes del descanso y un penalti en el 87 para sentenciar. No hizo falta más para quedarse con el foco. Diez goles en el marcador, una goleada que casi se convierte en agonía y un protagonista inglés por encima de todos.
Un primer tiempo de ensueño
El choque arrancó cuesta arriba para los galos. Declan Rice adelantó a los suyos en el minuto 3 y Ezri Konsa amplió la renta en el 18. Con el marcador ya de cara, apareció Saka.
En el 37, el atacante clavó el 3-0 y estrenó su cuenta. Al filo del descanso, en el 45+1, repitió la dosis: 4-0 y doblete. Inglaterra se marchó al vestuario con la goleada encarrilada y con Saka como dueño y señor del encuentro.
Parecía un trámite. No lo fue.
Francia resucitó, Saka respondió
La segunda parte cambió por completo el guion. Kylian Mbappe recortó nada más volver de los vestuarios, en el 48. Bradley Barcola acercó todavía más a los suyos en el 54. Y Mbappe, otra vez él, firmó el 4-3 en el 66. En apenas veinte minutos, la contienda se convirtió en un hervidero y el bronce inglés empezó a temblar. El Hard Rock era un polvorín y el partido se le escapaba de las manos a los ingleses.
Entonces reapareció el killer. En el 87, Saka se plantó desde los once metros y no perdonó: 5-3 y triplete. El penalti que devolvió la calma a los ingleses y que lo confirmó, sin discusión, como el nombre de la jornada.
Aún quedaba drama. Ousmane Dembele recortó en el descuento (90+6) para el 5-4, pero Jude Bellingham sentenció en el 90+8 el definitivo 6-4, según el acta de la FIFA.
El bronce se queda en Inglaterra
Inglaterra se colgó la medalla de bronce; Francia terminó cuarta. El duelo fue, además, el último de Didier Deschamps al frente de los Bleus, en la que ha sido su despedida anunciada. Un cierre amargo para el técnico, con diez goles en el marcador y una remontada que se quedó a medio camino. Mbappe, con sus dos tantos, mantuvo con vida a los galos hasta el final, pero la reacción se quedó corta.
Saka fue el hilo conductor de todo lo bueno inglés: los dos tantos que encarrilaron la goleada y el penalti que la salvó cuando Francia amenazaba con firmar lo imposible. Fue, sin discusión, la gran figura del cruce. Un consuelo con brillo para una Inglaterra que se había quedado a las puertas de la final.
Lo que viene esta noche
El foco se traslada ahora al MetLife Stadium. Argentina y España disputan esta noche la final del Mundial (15:00 ET), y ahí se decide algo más que el título.
La Bota de Oro quedó en el aire. Mbappe, con su doblete, se puso líder con 10 goles. Lionel Messi, segundo con 8, necesita marcar al menos dos veces ante España para arrebatársela: una igualada a 10 caería del lado del argentino por el desempate de asistencias, 4 a 3. Con uno no le alcanza.
Saka ya hizo su parte. Ahora le toca a Messi.
Fuentes
- ESPN
- FIFA
- Al Jazeera
- Cover photo: Barcex / CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons


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