Dinastía a la vista: España conquista el Mundial 2026 y completa el doblete con la Euro

Dinastía a la vista: España conquista el Mundial 2026 y completa el doblete con la Euro

La Roja venció a Argentina (1-0) en la prórroga con un gol de Ferran Torres y conquistó su segundo Mundial, el primero desde 2010. Sumado a la Eurocopa 2024, el doblete abre la pregunta de una posible dinastía.

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España es campeona del mundo. La Roja se impuso a Argentina (1-0) en la prórroga y levantó en el Mundial 2026 el segundo título mundial de su historia, el primero desde Sudáfrica 2010.

Un solo gol bastó. Un solo gol para cambiarlo todo. Ferran Torres, tras un centro de Nico Williams, firmó el tanto que decidió la final y abrió la puerta a algo mucho más grande que un partido.

Dieciséis años después de aquel título en Sudáfrica, la Roja vuelve a sentarse en el trono del fútbol mundial. Y esta vez no llega como un techo, sino como un punto de partida.

Un gol en la prórroga para la historia

Tras noventa minutos sin goles, la final se estiró hasta el tiempo suplementario, cuando el empate ya olía a tanda de penaltis. Y entonces apareció la jugada que lo cambió todo.

Nico Williams levantó la cabeza, midió el centro y Ferran Torres apareció para rematarlo y batir al guardameta argentino. Gol. Locura. Corona.

La Albiceleste se quedó a las puertas de la gloria. El cuadro argentino apenas inquietó a Unai Simón y se marchó de la final sin un solo remate entre los tres palos, con la amarga sensación de un choque que se le escapó sin apenas haberlo tocado. España sufrió, resistió y ganó. Ni siquiera Leo Messi, en blanco en la final, encontró la manera de perforar la muralla española.

Un doblete que agranda a De la Fuente

La victoria pesa doble. Con esta corona, la Roja enlaza la Eurocopa 2024 y el Mundial 2026, un doblete continental y mundial al alcance de muy pocos. Y lo firma bajo la dirección de Luis de la Fuente, el seleccionador que ha subido a España a la cima en apenas dos años.

El técnico ya había conquistado Europa. Le faltaba el mundo, y ahora también lo tiene. El fútbol español recupera el trono mundial que no pisaba desde 2010, y lo hace con un sello propio: control del balón, presión alta y una solidez defensiva que ha sido la columna vertebral del título.

Encadenar el título continental y el mundial en el mismo ciclo está reservado a muy pocos elegidos. La Roja lo ha logrado jugando, sin renunciar a su idea, y esa es quizá la mayor victoria de todas.

Una generación hecha para reinar

Lo más inquietante para el resto del planeta no es el título. Es la edad. Esta España no cierra un ciclo, lo abre. Lamine Yamal y Pau Cubarsi, ambos de 19 años, ya son campeones del mundo con una carrera entera por delante.

En Cubarsi, la Roja ha encontrado a un central de 19 años con la serenidad de un veterano; en Yamal, a un extremo que rompe partidos cuando quiere. Dos chavales que ya cargan una selección campeona del mundo sobre los hombros.

A su alrededor, un esqueleto de garantías: Rodri en el corazón del centro del campo, Pedri manejando los tiempos, Nico Williams desbordando por fuera y Fabián Ruiz poniendo el equilibrio. Un bloque joven, formado a la vez, llamado a pelear por todo durante los próximos años.

La pregunta ya no es si la Roja ha tocado techo. Es cuánto tiempo pensará quedarse ahí arriba. Con este núcleo, hablar de una dinastía española deja de sonar a exageración y empieza a parecer un plan.

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