España es campeona del mundo. La Roja se impuso a Argentina (1-0) en la prórroga de la gran final y levantó en el MetLife Stadium de East Rutherford su segundo Mundial, el primero desde aquel Sudáfrica 2010. Dieciséis años después, el fútbol volvió a rendirse ante los de Luis de la Fuente.
El equipo que había firmado su billete tras derrotar a Francia (2-0) en semifinales completó la gesta que se le resistía desde hacía tres lustros. Y lo hizo a su manera: con la pelota, con paciencia y con un rival ahogado.
El gol menos esperado en el momento justo
El duelo llegó al descanso y al final de los noventa con un 0-0 tenso y una sola certeza: la Albiceleste no hallaba el modo de acercarse a la portería rival. La prórroga prometía sufrimiento, y así fue hasta que apareció el héroe más improbable.
Corre el minuto 106. Nico Williams peina de cabeza un balón que cruza el área pequeña, y allí, al primer palo, aparece Ferran Torres para empujarlo al fondo de las redes ante Emiliano Martínez. Gol. Locura. Un tanto sencillo, casi humilde, para coronar una obra colosal.
Yamal, campeón del mundo a los 19
Lamine Yamal levantó la Copa con 19 años y se convirtió en uno de los campeones más jóvenes de la era moderna. El extremo, una revelación que hace nada asomaba en las categorías inferiores, ya tiene un Mundial en el palmarés.
Junto a él, Rodri gobernó el centro del campo como un metrónomo y sostuvo el dominio de un equipo que nunca perdió la pelota ni la calma.
El título completa un ciclo irrepetible: la Eurocopa 2024 y el Mundial 2026 en poco más de dos años. De la Fuente, tantas veces cuestionado, entra en la historia como el seleccionador que devolvió a España a la cima del planeta.
Un dominio sin discusión
El marcador dice 1-0, pero la crónica dice mucho más. España mandó en todo: 65% de posesión, 762 pases con un 89% de acierto por los 358 de Argentina, 19 disparos por apenas 2 y, sobre todo, 12 remates a puerta por ninguno. La campeona defensora no inquietó ni una sola vez a la meta española. El xG lo resume sin piedad: 1,94 a 0,20.
Emiliano Martínez firmó una actuación heroica con 11 paradas y evitó una goleada de escándalo. Sin su cancerbero, la final habría sido un naufragio. El guardameta español, en el otro arco, apenas tocó el balón. Ya en el añadido de la prórroga, la Albiceleste se quedó con diez tras una expulsión, el último trago amargo de una noche que jamás controló.
El adiós de Messi y la Bota para Mbappé
Argentina, que había eliminado a Inglaterra (2-1) en las semifinales, se marcha subcampeona y sin premio de consolación. Lionel Messi, a sus 39 años, no marcó en la final y se quedó en ocho goles: la Bota de Oro viajó a manos de Kylian Mbappé, que cerró el torneo con diez tantos. El astro argentino se despide, muy probablemente, del Mundial sin el segundo cetro que perseguía.
España, en cambio, ya es leyenda. El Balón de Oro del torneo todavía no tiene dueño confirmado, con Yamal y Rodri como grandes candidatos, pero el trofeo que de verdad importa ya viaja rumbo a Madrid. La Roja reina el mundo.
Fuentes
- ESPN
- FIFA
- Yahoo Sports
- Al Jazeera
- Cover photo: Bryan Berlin / CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
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