El partido que nadie quiere jugar puede acabar decidiendo algo grande. El sábado, en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens, Francia e Inglaterra se cruzan por el tercer puesto del Mundial 2026, con el saque previsto sobre las 17:00 (hora del este). La final ya se les escapó a los dos. Y aun así, sobre el césped sigue viva una pelea que sigue medio planeta: la Bota de Oro.
El motivo es sencillo. Los goles de este duelo cuentan para el premio al máximo goleador del torneo. Miami es la penúltima urna antes de la final del domingo, y cada disparo en Florida puede reordenar la tabla.
La Bota sigue en el aire
La carrera llega de infarto. Según Al Jazeera y Goal, Lionel Messi encabeza la clasificación con 8 goles y 4 asistencias. Kylian Mbappé le pisa los talones con los mismos 8 tantos, pero se queda por detrás en el desempate: suma 3 asistencias por las 4 de Messi, y el criterio del premio favorece a quien más pases de gol reparte. De ahí que el argentino mande la tabla pese a la igualdad en dianas.
Por debajo, la lista aprieta. Erling Haaland, ya eliminado, se quedó congelado en 7. Y a la caza aparecen dos ingleses, Harry Kane y Jude Bellingham, ambos con 6, a dos goles de la cima.
El detalle que lo cambia todo: Mbappé juega el sábado, Messi no. La Albiceleste reserva a su capitán para la final. Así que el delantero de los Bleus tiene en Florida su última bala para adelantar al rosarino, o al menos para llegar a la recta final por delante. Kane y Bellingham también apuntan, porque cada remate suyo en el Hard Rock mueve el pichichi.
Pero nada está sentenciado. Messi y Lamine Yamal saltarán después al MetLife y pueden volver a sumar. La Bota puede repartirse entre dos partidos, dos días y dos ciudades.
Dos gigantes tocados y una despedida
El cruce enfrenta a dos favoritos caídos. Francia cayó ante España (0-2) en semifinales; Inglaterra se despidió tras caer ante Argentina (1-2). Ninguno imaginaba su Mundial terminando en Miami, pero aquí están, obligados a jugar un choque que huele a trámite y que, aun así, esconde razones para pelearlo.
Para los Bleus, además, hay un adiós de peso. Será el último partido de Didier Deschamps al frente de Francia. "Hay un tercer puesto en juego, así que haremos todo lo posible por conseguirlo", reconoció el seleccionador, en declaraciones que recoge Al Jazeera. Enfrente, Thomas Tuchel fue más crudo: "Ningún jugador francés quiere jugar este partido. Quieren jugar la final."
No es un duelo del todo menor. El propio Al Jazeera recuerda que el tercer clasificado se embolsa dos millones de dólares más que el cuarto. Y añade un apunte histórico: Francia ganó dos de sus tres duelos previos por el bronce (1958 y 1986), mientras que Inglaterra perdió los dos que disputó (1990 y 2018).
Lo que está en juego el sábado
La foto es clara. Un premio individual que puede cambiar de dueño con un solo gol, un banquillo francés que despide a su técnico más laureado y dos selecciones que quieren cerrar con orgullo lo que arrancaron como candidatas al título.
Mbappé llega con la espina de la semifinal y con la Bota al alcance de la mano. Kane y Bellingham, a dos tantos de la cumbre, necesitan una tarde perfecta. Y al fondo, esperando su turno en Nueva Jersey, Messi y Yamal vigilan de reojo lo que ocurra en Florida.
El sábado se abre la urna en Miami. El domingo se cierra en el MetLife. Hasta la última pelota de la final, la Bota de Oro seguirá sin dueño.
Fuentes
- Al Jazeera
- Goal
- World Soccer Talk
- Cover photo: via Wikipedia / CC/Wikimedia (see file page), via Wikimedia Commons




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