España volvió a una final del Mundial, y volvió a hacerlo pasando por encima de Francia. La Roja se impuso a los de Deschamps (0-2) en el AT&T Stadium de Arlington y se citó con la final del 19 de julio, dieciséis años después de la de Johannesburgo. Y, cómo no, con Lamine Yamal en el centro de todo.
El duelo generacional que dominó cada previa, Kylian Mbappé contra el adolescente, volvió a caer del mismo lado. Otra vez.
El penalti que abrió la lata
El choque se rompió en la primera parte. Lucas Digne derribó a Yamal dentro del área, una entrada temeraria que el salvadoreño Iván Barton no dudó en castigar, y desde los once metros Mikel Oyarzabal batió a Mike Maignan para el 0-1. El adolescente no marcó, pero forzó el penalti que lo cambió todo. Como siempre.
Francia no inquietó. No lanzó ni una sola vez entre los tres palos en los primeros cuarenta y cinco minutos, y el temido cuarteto de Mbappé, Olise, Dembélé y Doué apenas rozó los 0,3 goles esperados en todo el encuentro, según las estadísticas del partido. Un ataque de época, desactivado.
Pasada la hora de juego, Pedro Porro amplió la ventaja. El lateral clavó el segundo y dejó el cruce visto para sentencia. 0-2. La escuadra de De la Fuente, que solo ha encajado un gol en todo el torneo, apenas sufrió.
No hubo agonía en Arlington, hubo dominio. La Roja manejó el ritmo, movió el balón con paciencia y esperó a que el ataque francés se estrellara contra su propio vacío. La solidez, marca de la casa en este Mundial, hizo el resto.
Seis de seis
Y así, el subtexto volvió a escribirse como siempre. Mbappé aterrizó en Arlington como líder de la Bota de Oro del torneo, el delantero más laureado de su generación, 26 años y una vitrina imponente. Se marchó de vacío, eliminado, sin premio. Yamal, con 19 años y raíces marroquíes y ecuatoguineanas, jugará una final del Mundial.
El historial ya rozaba lo inexplicable, y ahora es liso del todo. En las eliminatorias a partido único, esas de ganar o volver a casa, el francés no ha podido con Yamal ni una sola vez: seis cruces, seis victorias del adolescente, cero para Mbappé. La Eurocopa 2024, la Liga de Naciones, el Clásico por delegación entre Real Madrid y Barcelona, y ahora la semifinal más grande de todas.
La paradoja resume la eliminatoria entera. El goleador se va sin premio; el creador, que solo ha visto puerta una vez en el torneo, se planta en la final. A Rodri, capitán de la Roja, que en público le había pedido calma, no le hizo falta insistir. Yamal no necesitó ver puerta para decidir: bastó con que Digne lo tumbara.
La Roja ya espera rival
Para Francia, el golpe es doble. La eliminación cierra también una era: era el último cruce de Didier Deschamps al frente de los bleus, que dejará el banquillo tras el torneo. Su adiós a las eliminatorias fue un 0-2 sin puntería.
España, en cambio, ya está en la final del 19 de julio en el MetLife Stadium, y persigue algo muy concreto: igualar el título que Vicente del Bosque levantó en 2010, el único Mundial de su historia. Los de De la Fuente esperan rival. Lo sabrán cuando Inglaterra y Argentina midan fuerzas hoy en la otra semifinal. El adversario, todavía por decidir.
La Roja ya sueña. Y Mbappé se queda, un año más, con la misma cuenta pendiente.



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