A las puertas de la historia: Francia puede igualar el récord de tres finales seguidas que solo tienen Brasil y Alemania

A las puertas de la historia: Francia puede igualar el récord de tres finales seguidas que solo tienen Brasil y Alemania

Los de Deschamps se metieron en semifinales tras superar a Marruecos (2-0). Si vencen a España el martes en Dallas, Francia firmaría su tercera final mundialista consecutiva, algo que solo han logrado Brasil y la vieja Alemania Occidental.

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Francia ya está en semifinales, y a un solo triunfo de rozar la historia.

El conjunto de Didier Deschamps se impuso a Marruecos (2-0) en los cuartos de final del Mundial 2026 y estiró una racha que, en 96 años de Copas del Mundo, apenas dos selecciones han sido capaces de igualar. El martes, en Dallas, les Bleus se juegan mucho más que el billete para la final. Se juegan un sitio en uno de los clubes más exclusivos del fútbol.

El dato, según Sofascore, es tan sencillo como descomunal: si Francia vence a España, firmaría su tercera final mundialista consecutiva. Solo dos países lo han conseguido en toda la historia del torneo.

Un club de apenas dos socios

En casi un siglo de Mundiales, únicamente dos naciones han disputado tres finales seguidas. Y las dos dejaron huella.

La primera fue Alemania Occidental. La entonces RFA se plantó en las finales de 1982, 1986 y 1990. Cayó en las dos primeras y se resarció en la tercera, cuando por fin se colgó el oro en 1990, según Sofascore. Un guion de pura perseverancia: tropezar, volver a tropezar y, al tercer intento, levantar la Copa.

La segunda fue Brasil. La Canarinha encadenó las finales de 1994, 1998 y 2002, y se llevó dos de las tres. La que se le escapó incomoda al relato brasileño: la de 1998, que perdió precisamente ante Francia. Aquel título galo lleva una firma que hoy vuelve a estar en el centro de todo.

Las dos rachas tuvieron desenlaces distintos. La RFA perdió sus dos primeras finales antes de conquistar la tercera; Brasil ganó dos y solo dejó escapar una. Francia llega a este punto con un balance propio: un título en 2018 y un subcampeonato en 2022. Le falta un capítulo para completar la trilogía.

Que solo lo hayan firmado la RFA y Brasil dice mucho del peso de la hazaña. Llegar a una final ya es difícil; encadenar tres seguidas exige ocho años de vigencia, recambio de futbolistas y una regularidad que el fútbol rara vez concede. Por eso la lista es tan corta, y por eso el nombre de Francia, si aparece, pesará tanto.

Campeona, subcampeona y de nuevo entre las cuatro mejores

Porque la relación de Francia con este récord dibuja una simetría curiosa.

En 2018, en Rusia, la escuadra francesa se coronó campeona del mundo. Cuatro años más tarde, en Qatar, cayó en la final ante Argentina en la tanda de penaltis. Campeona y subcampeona en las dos últimas ediciones. Y ahora, otra vez instalada entre las cuatro mejores del planeta.

La tercera final está a un solo partido. Si los pupilos de Deschamps la alcanzan, se convertirían en apenas el tercer equipo en lograrlo y el primero desde aquel Brasil de 1994-2002, según Get French Football News. Ninguna otra selección se ha acercado siquiera en más de dos décadas.

No es un simple adorno estadístico. Una victoria el martes no solo metería a Francia en la final: la sentaría a la misma mesa que dos de las mayores dinastías que ha dado este deporte, la Alemania de los años ochenta y aquel Brasil de Ronaldo, Rivaldo y Ronaldinho que arrasó en 2002, según Sofascore. Compañías así no se reparten todos los días.

Deschamps, el hilo que lo cose todo

Y en el corazón del relato, siempre, Didier Deschamps.

Fue el capitán que levantó la Copa en 1998, en aquella final que Brasil perdió, la misma que impidió a la Canarinha ganar las tres seguidas. Vuelta del destino difícil de escribir mejor: el hombre que frenó el récord brasileño hace casi tres décadas persigue ahora ese mismo hito, esta vez desde el banquillo.

Seleccionador desde 2012, Deschamps ya ha confirmado que dejará el cargo cuando termine este Mundial, según NBC News. Su adiós podría quedar sellado con una marca que ni él mismo alcanzó como futbolista: tres finales al hilo. Campeón como jugador, subcampeón como técnico y, ahora, con la ocasión de cerrar el círculo de la forma más redonda.

Un pase a la final, además, le regalaría una despedida a la altura de su trayectoria: Francia peleando otra vez por el título en su último Mundial al frente del banquillo. Pocos técnicos se han ido con un guion tan a mano.

España, primero, en el camino

Pero antes de la historia se cruza España.

La Roja aguarda en Dallas el martes 14 de julio, y una semifinal de Mundial no admite pronósticos cómodos. Los de Deschamps saben que enfrente tendrán a un rival que no piensa ejercer de comparsa. El récord, por ahora, no pasa de una posibilidad: una puerta que seguirá cerrada hasta que el árbitro señale el final del choque.

Si Francia logra cruzarla, el nombre de les Bleus se colará junto a los de Brasil y Alemania Occidental en una página que el fútbol apenas ha escrito dos veces. Si no, quedará como la generación que se quedó a un suspiro de lo casi imposible.

El martes, en Dallas, empieza a despejarse la incógnita.

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